¿Quiénes somos?
Criamos un pequeño número de burros miniatura y micro-miniatura en un entorno tranquilo donde la naturaleza está omnipresente: colinas, prados, caminos serenos y el silencio de un pueblo auténtico. Aquí, cada burro recibe una atención diaria, suave y benevolente, para que crezca en equilibrio y confianza. Nuestra misión es preservar esta armonía y compartirla con quienes desean descubrir o adoptar a uno de nuestros compañeros.


Nuestra misión
Nuestra filosofía
Creemos que un animal feliz es un animal comprendido, respetado y acompañado con dulzura. Nuestra filosofía se basa en la paciencia, la cercanía y la simplicidad. Nuestros burros miniatura viven en libertad en amplios espacios naturales, rodeados de una presencia humana constante y atenta. Esta relación crea animales sociables, afectuosos y profundamente entrañables, acostumbrados tanto a las caricias como a los momentos de calma.
Nuestro compromiso
Nos comprometemos con una cría responsable, transparente y sincera. Cada adopción es acompañada, explicada y adaptada a la situación de cada persona. Priorizamos a familias implicadas, dispuestas a ofrecer un entorno estable, tiempo y, sobre todo, una verdadera conexión con sus futuros compañeros. Para nosotros, la adopción no es un acto comercial: es un vínculo de confianza a largo plazo.
Nuestros valores
Autenticidad, respeto, naturaleza y sencillez. Valoramos las relaciones humanas cálidas, la cercanía con los animales y el ritmo pausado de la vida en el pueblo. Nuestros valores se reflejan en cada gesto del día a día: un enfoque suave, mucha escucha y un conocimiento real e individual de cada uno de nuestros burros. Esta forma de vivir y de criar hace de finca del cabezo un lugar único y profundamente humano.
En el corazón de un tranquilo pueblo de Extremadura, Finca del Cabezo es una pequeña cría familiar dedicada a los burros miniatura y micro-miniatura.
Nuestra misión es sencilla: ofrecer a cada animal un entorno sano, natural y profundamente respetuoso.


Mi historia
Me llamo Sandrine.
Desde siempre, los animales ocupan un lugar esencial en mi vida. Amazona desde la infancia, los caballos me enseñaron el respeto por los seres vivos, la escucha y la paciencia.
Hace algunos años, un encuentro lo cambió todo: el del burro miniatura.
Mucho más que un descubrimiento, fue una verdadera revelación. Me conmovieron su sensibilidad, su inteligencia, su dulzura y su capacidad única para crear vínculos. Un animal aún demasiado desconocido, a menudo mal comprendido, y sin embargo extraordinario.
Este encuentro me llevó a una reconversión profesional evidente: dar a conocer el burro miniatura y ofrecerle un entorno de vida respetuoso con sus necesidades.
Elegí instalarme en España, donde el clima seco y la naturaleza preservada se adaptan perfectamente a esta raza originaria de Cerdeña, que requiere una alimentación y un entorno adecuados.
Hoy desarrollo una cría ética de burros miniatura, guiada por el bienestar animal, la transmisión y la pasión.
Mi objetivo es simple: valorar a este animal excepcional y crear vínculos sinceros entre el ser humano y lo vivo.
¿Dónde estamos?


Finca del Cabezo se encuentra en Mesas de Ibor, un pequeño pueblo rodeado de naturaleza en la provincia de Cáceres. Es un lugar tranquilo y preservado, donde las colinas, los campos y los senderos ofrecen un entorno ideal para nuestros burros miniatura. Aquí, la tranquilidad del paisaje se refleja en su comportamiento: tranquilos, confiados y felices.

Los burros de Finca del Cabezo son adorables y están bien cuidados, ¡una auténtica alegría visitarlos!
Sophie
Una experiencia increíble, los burros son magníficos y el entorno es tranquilo y natural.
Marc